Por eso ayer, en Puebla, al encabezar la efeméride del 5 de mayo, advirtió: a los que creen que la presidenta se arrodilla, están destinados a la derrota

Hay cosas, momentos, que no se recuerdan, se lamentan.
Florestán.

   La presidenta Claudia Sheinbaum que ha cruzado, sin que percibamos, la primera cuarta parte de su gobierno se encuentra en el momento más difícil pero, a la vez, más prometedor de su gestión, más que sexenal, histórica.

          Lo digo porque cuando fue decidida candidata de Morena a la presidencia de la República en el restaurante El Mayor, el jueves 7 de septiembre de 2023, y López Obrador, en un mensaje dominante le pasó un adminículo que llamó bastón de mando, no tenía la fuerza ni el espacio que tiene hoy que se lo ha ganado, nadie se lo heredó, y menos el antecesor.

          Y llega a esta aduana, sí, en el momento de mayor poder, pero también en el de mayor riesgo, no para ella, para la Nación, derivado de la crispada relación con Estados Unidos y la crisis morenista por haber abjurado, en los hechos, de aquel karma esencial de honestidad y hoy aflora la corrupción del gobierno anterior y en los más cercanos política y familiarmente de su antecesor.

          En esas mismas circunstancias se suma la crisis de relación con el gobierno de Donald Trump en materia de soberanía, intervención, crimen organizado y política washingtoniana de declarar a los cárteles mexicanos organizaciones terroristas internacionales, y a las drogas, marcadamente el fentanilo, armas de destrucción masiva con el riesgo que esas clasificaciones implican para el gobierno de México.

          Sobre esto, quiero subrayar el mensaje que hace una semana dejó el embajador Ron Johnson por la muerte de dos agentes estadunidenses tras un operativo antidrogas en Chihuahua, que creó otra crisis, pero esa interna: la corrupción que facilita el crimen organizado y perjudica a ambos países será investigada y procesada en todos los casos que aplique la jurisdicción (sic) de Estados Unidos.

          Por eso ayer, en Puebla, al encabezar la efeméride del 5 de mayo, advirtió: a los que creen que la presidenta se arrodilla, están destinados a la derrota.

          El mensaje no fue solo al norte, también fue al sureste, a los que dicen ser más leales a Palenque que a ella.

Nos vemos mañana, pero en privado.

Fuente original: Presidenta, riesgo y fortaleza

Por admin

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